Me ha tocado la lotería, lamentablemente no de manera económica, pero en el día nacional en el que todo el mundo “al menos tiene salud” yo tengo algo más que eso.

Este año, para mi, la lotería se adelantó, el pasado 4 de junio compramos un décimo de lotería, un décimo representado en unos estatutos de fundación de un modesto club,  pasados unos días, el 15 de junio, nos asignaron ese número de lotería gracias al cual, el Club Baloncesto Alcalá era una realidad sobre el papel.

Tocaba empezar a trabajar contrarreloj sobre toda la planificación que teníamos hecha. Después de cientos de llamadas, mensajes de texto, mails, cartas, reuniones, presupuestos, presupuestos y…. más presupuestos, llegaba el gran día del sorteo, el 3×3 de ferias, nuestra puesta de largo y el escenario perfecto para ver a los jugadores que nos iban a tocar.

Finalmente pillamos de todo, cerca de 120 premios gordos transformados en jugadores con ilusión, ganas y coraje que cada semana se dejan todo compitiendo por aquella apuesta que hicimos. 16 segundos premios transformados en entrenadores y preparadores físicos con un punto de encuentro común, la victoria. Y finalmente, cuando el sorteo parecía que se estaba acabando, llegaron los terceros premios, las familias de los premios gordos que cada semana abarrotan las gradas del pabellón del juncal y de la cubierta del Val dejándose la voz animando a nuestros valientes.

Así que, después de hacer balance de esta apuesta que formalizamos en el mes de junio, puedo decir que si, me ha tocado la lotería.

Felices Fiestas.