curry-durantLos Golden State Warriors jugaron la final de la NBA del pasado 15/16. Después de llevar 3-1 favorable, perdieron 3-4.

Han revolucionado la gran plantilla. De doce jugadores salieron del equipo seis. Han fichado otros, como Kevin Durant como gran estrella dispuesto a ganarlo todo. Le pagan 27 millones de dólares, los mismo que a las otras dos estrellas juntas, Klay Thompson y Stephen Curry. Muchas estrellas y demasiados egos que alimentar. «No me hago con el ego».

El primer partido de pretemporada lo perdieron.

Cuando los Chicago Bulls de Michael Jordan ganaron el anillo en 1995/96, no echaron a ningún jugador ni tampoco ficharon a nadie. Si la plantilla ganó el anillo, pensaron que la misma plantilla podía ganar otros dos anillos. Así fue. Ganaron en 1996/97 y en 1997/98. «Un buen jugador gana un partido. Un buen equipo gana un campeonato».

Somos optimistas y nos gustaría que no se cumplieran los malos augurios: Si con una extraordinaria plantilla no hemos ganado el campeonato, con una plantilla aparentemente mejorada, ¿por qué no podemos perderlo?

Alberto Marquina Cintora
José Marquina Sanz